Por NADIYA AL-NOOR

Mientras millones de niños se levantaron de la cama la mañana del 30 de junio de 2016, excitados por las vacaciones de verano, un niño no lo hizo. Una niña israelí de 13 años, Hallel Yaffe Ariel, fue brutalmente asesinada en su propia cama por un joven de 17, terrorista palestino. Irrumpió en su casa y la mató a puñaladas. Otra vida perdida por la violencia sin sentido. Otra pobre alma arrebatada de este mundo demasiado pronto. Pero pocos musulmanes en este mundo lamentarán su muerte, porque Hallel era una judía de Israel.

 

Soy musulmana, y sé que cuando se trata de terrorismo palestino, demasiados musulmanes son hipócritas. He visto de primera mano el antisemitismo informal y destructivo que afecta a la comunidad musulmana. Lo he oído de la boca de nuestros líderes religiosos, de nuestros políticos, e incluso de nuestros pacíficos y liberales activistas musulmanes. He sido testigo del terror en desesperados intentos de justificar el terrorismo palestino por personas que una vez respeté. ¿Por qué? ¿Por qué todos condenamos los otros tipos de terrorismo, pero nos inclinamos a legitimar la violencia contra los judíos de Israel?

Culpamos al Sionismo, culpamos a la “ocupación”. Le echamos la culpa al “apartheid”. Aceptamos con entusiasmo las cansinas mentiras antisemitas con las que nos alimentó Al-Jazeera: “¡Los israelíes cortan el suministro de agua!” “Los israelíes van a destruir la mezquita de al-Aqsa!” Ni siquiera estamos dispuestos a admitir que Israel es un estado. Lo llamamos “Palestina”. Nos negamos a llamar “terrorismo” a la violencia contra los israelíes, e hipócritamente gritamos, “La resistencia no es delito!”

Déjenme decirles algo. Apuñalar mujeres embarazadas en el estómago no es “resistencia”. Disparar a la gente en un café no es “resistencia”. Atropellar con el coche a los peatones no es “resistencia”. Hacer explotar un autobús no es “resistencia”. Entrar en el hogar y asesinar a una mujer delante de sus hijos no es “resistencia”. Y apuñalar a una niña hasta la muerte en el único lugar donde se suponía que debía estar a salvo ciertamente no es “resistencia”. El terrorismo no es resistencia. El terrorismo es un crimen injustificable.

El primer ministro británico, David Cameron, dijo, “Si usted dice … ‘La violencia en Londres es injustificable, pero las bombas suicidas en Israel son otro tema’- entonces usted también es parte del problema”. Tiene toda la razón. Terrorismo es terrorismo, incluso cuando es contra israelíes. No tratéis de justificar o excusar el terrorismo que ocurre demasiado a menudo en Israel. Está asesinando personas inocentes. Sus vidas son tan importantes como los muertos en París, Bruselas, Nigeria, Turquía, Pakistán, Jordania, Indonesia, Yemen, Líbano, Irak o Siria. Sus muertes no son más merecidas.

Los musulmanes de todo el mundo constantemente censuran a ISIS y la mayoría del terrorismo en nombre del Islam. Sé que hay musulmanes activistas, defensores de la paz entre religiones, médicos, activistas de los derechos de los homosexuales, y mucho más. Sinceramente odiamos a ISIS y el terrorismo con pasión. Estamos en contra de la persecución de cristianos, ateos, hindúes, chiíes, ahmadis, y cualquier otra persona que sea perseguida. Clamamos al cielo si se mata a un palestino, pero cuando se trata de terrorismo palestino contra judíos, o bien hacemos la vista gorda, o retorcemos la historia para convertir a los terroristas en víctimas. Es inaceptable.

Por supuesto, debemos condenar los casos en que se cometen injusticias por parte del gobierno de Israel o cualquier otro gobierno o autoridad de cualquier tipo. Por supuesto, debemos afirmar el derecho a la vida de los palestinos, pero una vida no vale más que otra. Una vida israelí perdida es igual a la de un palestino. La tragedia no es una competencia. Hay que llorar ambas, y luchar para evitar la pérdida de ambas. Debemos condenar todo terrorismo que se comete. No hay que hacer lo imposible por tratar de justificarlo. No podemos culpar a gente inocente por ser sacrificada, o justificar las acciones de los terroristas que ellos sacrifican. Justificar los actos de terrorismo es una indicación de que realmente nosotros no creemos en la paz.

Cuando encuentras excusas para los terroristas, apoyas el terrorismo. Punto. Hasta que estemos contra el terrorismo en todas sus formas, contra los terroristas de todos los orígenes, nosotros, los musulmanes seremos hipócritas. Dios no ama a los hipócritas.

El mundo perdió a una hermosa niña el jueves. No debemos permitir que se ignore la muerte de Hallel. Debemos luchar contra el antisemitismo en todas sus formas, y eso incluye luchar contra el terrorismo palestino. Esta fue una tragedia terrible, y hay que trabajar para evitar que suceda al hijo de otra persona. En las palabras de mi amiga Afshine Emrani, una iraní-estadounidense, “Dios mío. Ayúdanos. No se supone que debemos decir Kadish por una chica de Bat Mitzvá”.

Fuente: The Times of Israel – Traducción: Silvia Schnessel – Reproducción autorizada con la mención: ©EnlaceJudíoMéxico

Originally Published in English in The Times of Israel

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